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BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO VIII

LOS GUAYACUNDOS. 

 

01.- Los guayacundos de Ayabaca.

02.- El poblamiento de la sierra piurana.

Los petroglifos de Samanga.

03.- Ubicación geográfica de los guayacundos.

Su origen.

04.- El desenvolvimiento cultural de los guayacundos.

05.- La confederación de los guayacundos.

06.- Origen de la voz guayacundo.

Estudios.

07.- Las ruinas de Aypate.

Su ubicación.

Su descubrimiento.

Cinco expediciones.

Camino de acceso.

La plaza central.

El complejo A

El complejo B.

La pirámide.

El cerro Granadillo.

Importancia de las ruinas.

08.- El señor de Olleros

 

02.- POBLAMIENTO DE LA SIERRA PIURANA 

Tallanes y Guayacundos

El  poblamiento de América del Sur se inicio por mar y tierra. 

Los que lo hicieron por tierra, ingresaron por dos puntos diferentes; unos, por el istmo de Panamá y otros, procedentes del caribe, tras tomar estas islas como trampolín, entraban por Venezuela. 

Los que ingresaron por Panamá remontaron el valle del río Magdalena y luego se abrieron en una especie de abanico. Unos se dirigieron a la costa, otros siguieron por los valles interandinos hasta el Ecuador y los terceros se internaron en la selva amazónica.

Los que ingresaron por Venezuela fueron dos pueblos con caracteres idiomáticos diferentes: los Arawacs y los Tupí-guaraníes. 

Los primeros hicieron su avance por la parte occidental de la selva amazónica, cubriendo lo que hoy son territorios selváticos de Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia.

Los Tupi-guaraníes continuaron por la parte central de la selva de Brasil, llegando al Paraguay y al norte de Argentina. 

La selva peruana fue penetrada por grupos de cazadores nómades que avanzaban rápidamente tras las presas que huían de su persecución. Los grupos humanos llegaron por diversas vertientes, y  entre ellas, ramas desprendidas de los Arawacs. 

Ollas

Chavín de Huantar recibió su contribución humana de la selva. 

Entre el norte del Marañón y lo que ahora es el sur de la Republica del Ecuador, y ocupando un gran espacio geográfico, se estableció la nación jívara o jíbara.. 

Pertenecían al grupo jívaro, los bracamoros de Jaén ya extinguidos, los aguarunas y los huambisas. 

Los jívaros durante todo el tiempo, desde hace siglos y hasta hoy son belicosos, de mucha vitalidad, elevada estatura y con poca predisposición para trabajar. 

Muchos siglos anteriores a la Era Cristiana,  grupos humanos en estado muy primitivo, ingresaron de la selva, a la sierra piurana y ocuparon diversos puntos de las actuales provincias de Ayabaca y de Huancabamba. 

Esos hechos pudieron ocurrir en el Período Pre-cerámico, unos 1.300 años A.C, primero en Ayabaca, y después de muchos siglos otros grupos selvícolas penetraron a Huancabamba. 

Los primeros pobladores de Ayabaca eran recolectores y cazadores y vivían en estado muy primitivo. Para ellos, cruzar el río Macará (Calvas) y la quebrada de Espíndola no constituyó ningún problema. 

Hecha la penetración, las corrientes humanas se abrieron en abanico y ocuparon todo lo que ahora es la provincia de Ayabaca, y el norte de la provincia de Morropón. Es posible que en su avance, estos hombres primitivos, a los cuales no podemos todavía llamar Guayacundos, hayan chocado con la floreciente cultura Vicús. 

Sus pasos se han podido ir siguiendo por la gran cantidad de petroglifos y de monolitos hoy encontrados. 

Uno de los puntos de ingreso fue Samanga, sobre la quebrada de Espíndola, donde precisamente se han hallado  las más importantes piedras grabadas. 

Además de Samanga, se han encontrado petroglifos y monolitos en Sicchez, cerro El Toldo, Culqui, en Guaraguau de Malingas (Tambogrande) y otros. En total hay descubiertos un poco de más de 200 petroglifos.