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BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO IX

LOS HUANCAPAMPAS. 

 

01.- Los huancapampas, su origen.

02.- La leyenda de los Auca-runa.

03.- Costumbres de los huancapampas.

04.- La religión.

05.- La guerra. Las fortalezas.

06.- Ubicación de Huancabamba la Vieja.

 

03.- Costumbres de los Huancapampas

Los primeros huancabambas vivían en forma primitiva. Andaban desnudos

Garcilaso Inca de la Vega, da una versión sobre el estado cultural y sobre las guerras que hacían los Huancapampas,  que se parece bastante a la leyenda de los Auca-Runa a que se refiere el cronista Huamán Poma. 

Hay que suponer sin embargo que el estado de barbarie en que tanto incide Garcilaso, correspondió a los primeros tiempos, cuando  las tribus selváticas recién se habían posesionado de las tierras serranas y que con el tiempo fueron evolucionando un poco, sin llegar a los niveles logrados por los Vicús, Tallanes o Guayacundos.

Aprendieron encender el fuego

Fue entonces cuando llegaron los Incas y lo conquistaron. El cuadro que presenta el cronista sobre el estado de barbarie de los huancapampas, no puede ser más desastroso, aunque evidentemente con mucha exageración. 

Molían semilla

Según  el cronista anónimo, en su información “Noticias Cronológicas“  el sometimiento de Huancabamba fue el año 1448 y Huayna Cápac murió en 1525 y siempre de acuerdo con Garcilaso, Huancabamba era ya una de las provincias más prósperas y adelantadas del Imperio. ¿Cómo podía pasar un pueblo del extremo de barbarie en sólo 77 años a un estado de florecimiento? 

Garcilaso Inca de la  Vega narra que Tupac Inca Yupanqui, tras de vencer a los Chachapoyas y Moyopampas, conquistó la provincia de Huancabamba. Según la descripción del cronista, se trataba de una provincia: “ grande y poblada de mucha gente, empero de diversas naciones y lenguas, vivían divididas cada nación de por sí, ajenas de paz y amistad unos con otros, sin Señor ni república, ni pueblos poblados, hacían sus guerras unos a otros bestialmente, porque ni reñían sobre el señorío porque no lo había, ni sabían quien era el Señor. Tampoco lo había por quitarse las haciendas porque no las tenían, que los más de ellos andaban desnudos, que no supieron hacer de vestir. Tenían por premio de los vencedores, a las mujeres e hijas de los vencidos, que les quitaban todas las que podían haber, y los varones se comían unos a otros  y muy bestialmente. 

Cueva de un primitivo huancapampa

Antropófagos