BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO I

EL MEDIO FÍSICO

 

1.- Formación de los continentes.

2.- Orogenia

Formación del litoral piurano.

Las esferas de Cancas.

Las líneas de Colán

3.- Hidrografía.

El río Tumbes y los esteros.

Los manglares.

El río Chira.

El río Piura.

El río Huancabamba.

Quebradas diversas.

4.- Las  lluvias.

Las lluvias en el pasado.

La humedad.

El calor y el frío.

La evaporación.

El clima.

5.- Orografía.

El desierto de Sechura.

El perfil del litoral.

Las islas.

6.- El fenómeno del Niño.

El niño de 1998.

7.- La fauna.

8.- La flora.

 

OROGENIA: Las líneas de Colán 

El miércoles 28 de agosto, de 1986, el diario El Tiempo de Piura informaba que en el curso de la "Quinta semana de integración cultural" organizada por el Instituto Nacional de Cultura de Piura que preside el licenciado Luis Chaparro, el geólogo Manuel Rodríguez Murillo había hecho una interesante exposición histórica. 

Afirmaba el mencionado geólogo, que en la llamada pampa de Felipa de san Lucas de Colán en la provincia de Paita y en pleno tablazo puede observarse desde un aeroplano hasta cinco líneas paralelas, rectas y de trazos muy precisos, con longitud variable entre dos y cinco kilómetros con 9 metros de ancho, 2 de alto y que corren de norte a sur. Entre dos de las líneas paralelas hay otra de trazos oblicuos de sólo 300 metros de largo. 

Las líneas han sido hechas con piedras redondas de origen marino. Las piedras tienen  también una dimensión variable, de entre 2 a 6 cms. de diámetro, habiéndolas de color gris oscuro, blancas de cuarzo, y gris verdoso de origen volcánico. Las piedras así colocadas forman un conglomerado muy compacto, que están unidas sin pegamento o argamasa. Las líneas a primera vista parecen una vía carrozable, pero se ha investigado sobre esa posibilidad, pero aparte que como vía no tendría la resistencia carrozable, no tiene explicación, el hecho que no conduce a ninguna parte y son cinco.

Aseguraba el geólogo, que en tierra, se puede observar y caminar sobre ellas, pero sólo con una vista aérea se puede apreciar su armonía de conjunto.

Al sur-oeste de estas líneas hay un cementerio indígena, que presenta huellas de profanación y depredación. Se sabe que junto a los restos humanos, los profanadores encontraron collares de chaquiras, pectorales y brazaletes de oro, morteros de piedra, arpones de pedernal para la pesca y vértebras de animales gigantes como cachalotes, lo que hace suponer que esos osados marinos que fueron los antiguos paiteños hasta cazaban cachalotes.

Rodríguez Murillo afirma que desde 1965 viene investigando esas líneas con apoyo del municipio de Pueblo Nuevo Colán, de la empresa Greoconsultas y de don Santiago Chunga.

Por desgracia, las piedras de las líneas estaban siendo aprovechadas por ripieros que con volquetes las sacaban como materiales de construcción. 

Hubiera sido muy interesante que se hubiera investigado más sobre las mencionadas líneas para establecer definitivamente si se trata en realidad de algo hecho por el hombre en tiempos recientes o en pasados  milenios. Pero han trascurrido varios años y no se ha vuelto a tocar el asunto. Al menos no se ha dado a conocer.