BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO VIII

LOS GUAYACUNDOS. 

 

01.- Los guayacundos de Ayabaca.

02.- El poblamiento de la sierra piurana.

Los petroglifos de Samanga.

03.- Ubicación geográfica de los guayacundos.

Su origen.

04.- El desenvolvimiento cultural de los guayacundos.

05.- La confederación de los guayacundos.

06.- Origen de la voz guayacundo.

Estudios.

07.- Las ruinas de Aypate.

Su ubicación.

Su descubrimiento.

Cinco expediciones.

Camino de acceso.

La plaza central.

El complejo A

El complejo B.

La pirámide.

El cerro Granadillo.

Importancia de las ruinas.

08.- El señor de Olleros

Señor de Olleros

 

08.- El señor de Olleros

El Dr. Polía es el único que por más de veinticinco años, ha venido luchando por rescatar estas ruinas para la cultura y para el patrimonio nacional. Ojalá que tan noble esfuerzo no se pierda. 

El extinto profesor ayabaquino José Ignacio Paucar, en su obra “Provincia de Ayabaca” proporciona también importante información sobre las ruinas de Aypate. 

Paucar, aparte de resaltar su importancia, describe la forma como se puede llegar a ellas, a partir de la ciudad de Ayabaca. Según eso, habría que tomar la ruta carrozable de Socchabamba, Tacalpo, Yachalá, que con vehículo demoraría 3 o 4 horas. Luego hay que utilizar bestia o ir a pie. También se podría ir por la vía de Cujaca. Esto en 1980.

En “Provincia de Ayabaca” se dan a conocer planos y mapas, así  como también datos sobre los petroglifos de Samanga. Intrigaba mucho al profesor ayabaquino un petroglifo donde aparece una serpiente bicéfala a la cual da un significado cósmico religioso. Otras doce piedras fueron estudiadas por el profesor Paucar, que asegura haber explorado las ruinas de Aypate desde 1928, sobre lo cual hizo publicaciones en el diario “La Prensa” de Lima. En 1944 volvió a efectuar exploraciones con varios de sus alumnos. 

Planteaba Paucar que se construyera una carretera de sólo 8 km, desde Yanchalá hasta las ruinas, para convertir la zona en un atractivo turístico. 

Es criterio comúnmente aceptado que en Ayabaca y en Yantuma, los guayacundos ofrecieron su ultima resistencia a los incas en sus primitivas fortalezas y más tarde cuando la región fue pacificada, Huayna Cápac mandó a construir en Aypate la gran fortaleza cuyas ruinas hoy se admiran, aprovechando la importante situación estratégica que tenia. Hay que suponer también, que la fortaleza de Aypate no podría ser un bastión aislado sino que los incas lo tenían que haber conectado al camino real del Cuzco a Quito. 

Mario Polía

Coincidiendo totalmente con la arqueóloga francesa Anne Marie Hocquenghem, el investigador Mario Polía informaba en 1994 a la prensa limeña y en una conferencia en el Museo de la Nación en San Borja, haber descubierto una cultura aún desconocida a la cual, él  denominó Waya-Kuntur aya-wakas (Guayacundos de Ayabaca). Mostró fotografías de la tumba de un noble curaca ayahuaca, que vivió en el siglo III de nuestra era. La tumba había sido localizada en el cerro Aypate, y los restos eran de un adulto de 1.65m, con rico ajuar funerario, nariguera y aretes de oro, lanza de cobre, tumis y cuchillos también de cobre, una corona, un gran collar de piedras de jade y una camiseta de algodón, cubierta totalmente con laminas de cobre. 

 En 1995, el Dr. Polía, reiniciaba en Olleros (Ayabaca) las excavaciones de la tumba milenaria del jefe señorial, tal como lo informó el 31 de Julio de 1995 al Instituto Nacional de Cultura de Piura, y más tarde en setiembre el mismo Polía, asegurando que según  su criterio, eso probaría  un dominio mochica sobre la región, pues esa tumba se diferenciaba de otras existentes en la zona de la antigua clase popular, en los que se acostumbraba usar grandes urnas de barro. 

Señor de Olleros

Los planteamientos del Dr. Polía, son verdaderamente revolucionarios, pues lo que propone es la existencia en Ayabaca, de una cultura muy evolucionada, entre 600 y 1000 años antes que los guayacundos, con una gran influencia mochica, la que se supone sólo había llegado hasta el Alto Piura. Al jefe señorial cuya tumba descubrió, el Dr. Polía llamó el señor de Olleros y exhibió una replica que mostró por diversos lugares. El señor de Olleros del Dr. Polía, presentaba gran semejanza con el señor de Sipán. 

En agosto de 1996, el INC de Piura, le otorgó al Dr. Polía, como justo homenaje, la medalla de honor de la cultura. 

En diciembre de 2001, Polía anunció a los diarios piuranos, haber descubierto los restos de un jefe religioso de alta jerarquía en el caserío de Hualcuy en Ayabaca, a los que calculaba una antigüedad de 2.000 años. En la parte del pecho, los restos tenían una camiseta decorativa con 500 pequeñas plaquetas de cobre dorado.