Make your own free website on Tripod.com

BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO III

LOS ORÍGENES DEL HOMBRE PERUANO. 

 

 

01.- Piuranos primitivos y su origen

02.- La ciudad ignorada de Chusis

03.- Illescas A y B, la ciudad pesquera

04.- El arenamiento de la costa

05.- Los hombres que vivieron en el Chira

06.- Los hallazgos de Negritos, de Paita y Sicchez

07.- Los pobladores Sojo y de Garabato

08.- Los primitivos tumbesinos

09.- Las culturas sur ecuatorianas

10.- Otros  restos  arqueológicos.

 

04.- El arenamiento de la costa

Dunas en el desierto de Sechura

Que la costa no era en tiempos remotos el gran arenal que ahora es, lo admiten todos. 

Se supone también que esos cambios fueron parte de un proceso geológico sumamente largo y lento. 

En lo que no hay consenso es, si esos cambios se produjeron antes de que el hombre habitara la costa, o si esos primitivos yungas fueron testigos y sufrieron los efectos de tal fenómeno. 

Para Cardich el descubridor del hombre de Lauricocha, la costa ( la costa en general),  era ya árida desde hacia mucho tiempo cuando fue poblada. Agrega que durante los últimos diez mil años no se han producido largos ni intensos periodos pluviales de carácter generalizado. La costa ha permanecido seca y sin lluvias, y los ríos sólo se han alimentado del flanco occidental de los Andes por deshielos o por lluvias. Con lo expuesto por Cardich está de acuerdo Engel.

Desierto de Sechura y el macizo de Illescas

El ingeniero peruano Jorge A. Broggi, afirma que el clima de la costa ha cambiado en los últimos siglos pero con períodos de detención, que originaron la formación de dunas en zonas más arriba que las inmediatas al mar. La tendencia general del clima fue una constante menor humedad y nebulosidad. 

El período de desglaciación de los Andes, lo considera Broggi en el Período Holeoceno, al igual que Cardich y Engel. Todo lo resumió manifestando que a “menor cantidad de nieve en las cumbres andinas, mayor extensión en los desiertos de la costa.” 

Antes de la desglaciación de los Andes, los hielos llegaban desde los 2.000 metros de altura. Al derretirse: los ríos de la costa aumentan grandemente su caudal y lo mismo pasó con las corrientes subterráneas. Todo esto favoreció la existencia de vegetación. Cuando terminó la desglaciación, aparece la aridez de la costa. 

Desertificación de la costa piurana

Las rocas andinas se desintegran por proceso de meteorización y los gránulos resultantes bajan a la costa arrastradas por las lluvias y los ríos. Esto al desbordarse los dejan a uno y otro lado de su recorrido, pero las más grandes masas son llevadas al mar y depositadas en el fondo más próximo al litoral. 

Las corrientes marinas, las distribuyen más uniformemente en ese fondo marino. 

Luego se produce un proceso inverso. El mar devuelve la arena fina y lavada. Eso es posible tanto por que el mar se retiró y luego avanzó sobre la línea actual del litoral, como porque el oleaje deposita arena en las playas y luego los vientos las arrastra tierra adentro. 

Los vientos en su recorrido dispersaron también las arenas existentes a los costados de los ríos. Estas son las arenas eólicas que se desplazan con gran dinamismo en las pampas de la costa formando montículos que tienen la forma de luna en creciente y son las dunas. 

La arena en las bocanas

Nada detiene el avance de las dunas. Las arenas empujadas por los vientos, trepan a los cerros y dejan en su lado opuesto una capa baja la forma de un plano inclinado, atraviesan los valles, cubren terrenos de cultivo y ponen cerco a las ciudades. 

El proceso de desertificación de la costa se estima ha durado 10 mil años. 

Es posible que en esas épocas existieran abundantes aguas subterráneas poca profundas  del suelo formando capas freáticas o mapas, que hacían posible la vegetación ya que las raíces de los árboles penetraban hacia los estratos humedecidos. Machas de esas aguas mediante afloramiento subirían a la superficie y otras podían lograrse cavando pozos de poca profundidad. Ahora todo eso ha sido cubierto por las arenas. 

En esos tiempos las costas peruana ofrecía también una abundancia  de lobos marinos, de pescado, mariscos y aves de mar, todo lo que constituiría alimento fácil de lograr para los primitivos habitantes. 

El proceso de desertificación y arenamiento de la costa ha influido grandemente en la distribución y asentamiento  de los núcleos humanos.     

La arena en las bocanas