BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO IV

LOS VICÚS

 

01.- La ubicación geográfica de Vicús.

02.- Antigüedad.

03.- Origen  del hombre Vicús.

04.- El descubrimiento de la cultura Vicús.

05.- Las tumbas.

La tierra de muerto.

06.- La población.

07.- La agricultura y los canales de riego.

08.- Los alimentos.

10.- Las clases sociales.

11.- La religión.

12.- La vida de la gente de Vicús.

13.- La cerámica.

Los huacos silbadores.

14.- La orfebrería.

15.- La estatuilla de Frías.

La colección Vicús.

16.- Área de influencia de Vicús.

17.- El fin de los Vicús.

18.- El simposio 1980.

19.- Nuevas investigaciones en Vicús: Ñañañique.

El cerro sagrado Vicús.

La antiquísima cultura de Ñañañique.

 

18.- El simposio 1980.

Restos de construcciones en el cerro sagrado de Vicús

En Noviembre de 1980, el rotary club de Piura organizó  con motivo de la semana del algodón, el primer simposio sobre Vicús. 

El evento se realizo en el club Grau, y su desenvolvimiento demostró una magnifica organización. 

Se invitaron al mismo, personalidades peruana vinculadas a las investigaciones del pasado histórico de esta región, como la doctora trujillana Mercedes Cárdenas, el arqueólogo chiclayano Federico Kauffman Doig, el escritor e historiador Juan José Vega, el arqueólogo Ramiro Matos Mendieta y al historiador  Gorky Elizaldo Medrandas, profesor de arqueología de la universidad de Guayaquil.  

La  profesora Cárdenas expuso los resultados de las interrogantes  investigaciones que había estado realizando en Illescas, de lo que hemos  ya informado en otra parte de esta obra. 

Los arqueólogos e historiadores Vega, Matos y Kauffman Doig, se refirieron a los Tallanes y en forma concreta a los hallazgos arqueológicos de Vicús y el profesor Elizaldo Medrandas, a las relaciones inter-culturales de las culturas que florecieron al sur del Ecuador, con las de Vicús, y de los Tallanes en general, habiendo planteado la conveniencia de que se hagan investigaciones binacionales a fin de descubrir y desentrañar el velo de misterio que aún tiene el pasado, el cual no tiene fronteras.   

En el curso de Simposio, se alertó contra la depredación que los huaqueros de todo nivel, habían hecho por afán de lucro, destruyendo tumbas y muchos objetos que aparentemente no tenían valor comercial pero que desde el punto de vista de la arqueología era de incalculable valor. 

Si bien es cierto de dijo que en muchas ocasiones los huaqueros son los primeros que descubren -como en el caso de Vicús  y las momias de Paracas- la existencia de sitios en donde hay estos restos del pasado histórico; en la mayoría de los casos, hacen más mal que bien. En esa acción de huaquear, se aseguró que  hasta se habían llegado a utilizar tractores, como lo prueban las anchas excavaciones con quince metros de profundidad.   

La señora Elena Rubio, que participaba en nombre de Chulucanas -en donde el municipio tenía desde hacia bastante tiempo un pequeño museo Vicús- manifestó  que el 15 de octubre de 1975, el escritor Carlos Robles Rázuri, desde “El Tiempo” de Piura daba el grito de alerta de que se estaba depredando la riqueza arqueológica de Vicús desde 1937. La misma ponente aseguró que en 1935 un acucioso coleccionista, don Luis Elías habían vendido en la suma simbólica de doce mil soles a cancelarse en mensualidades, con las que no se cumplieron,  su colección de dos mil ceramios en los que habían muchos de Vicús. Eso fue la base de la creación del museo Arqueológico de Piura que aún estaba por formarse. Se habló también que de esa colección se habían perdido muchas valiosas piezas y que lo mismo había ocurrido en el museo de Pueblo Libre de Lima. Muy lejos se estaba de suponer en este Simposio, que un año más tarde, en un sensacional robo en Lima, iban a perderse valiosísimas piezas de oro, entre ellas el famoso Tumi. 

También se hicieron conocer las dificultades habidas para conseguir muebles para el museo, sobre todo vitrinas, y como habían ayudado antes la cámara junior de Castilla y el banco Popular y más tarde  Inter-Americana de Comercio. 

El doctor Ramiro Matos, manifestó que en 1963 con motivo de una visita a Piura que hiciera con otros arqueólogos nacionales bajo el Convenio Fulbrish (E.U.) y la universidad de san Marcos, pudo examinar la colección Elías y que no encontró en ella nada que fuera diferente a lo que entonces se conocía, pero que de todos modos se trataba de una buena colección. 

Se manifestó que en 1960, cuando el prefecto Ingeniero Cornejo Burgos, trabajaba como agricultor en el Alto Piura, había sido inquieto investigador y había realizado excavaciones el la zona de Vicús y que don Domingo Seminario Urrutia, hacendado de la región por los años 1962 había empezado a crear una valiosa colección de ceramios y artículos de orfebrería que más tarde se vendieron al banco Popular. 

Por último se relievó el gesto altruista y desinteresado del padre Miguel Justino Ramírez que había logrado reunir una valiosa colección de ceramios de Vicús y Tallanes en general, a lo largo de muchos años haciendo apreciables gastos por compra y que había regalado al concejo provincial de Piura, los que hasta el año del simposio o sea 1980, todavía permanecían encajonados en espera que entrase en funcionamiento en forma definitiva el Museo Arqueológico de Piura.

Desde 1963, Ramiro Matos  había propuesto el nombre de Vicús, a la fase cultural de esa zona, en lugar de Sechura como desde 1960 había sido propuesto por Edward Lanning.