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BREVE HISTORIA DE PIURA -  TOMO I

TIEMPOS PRE-HISPÁNICOS

Reynaldo Moya Espinosa

Carátula

Contenido

Del autor

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPITULO VI

LOS TALLANES. SU EVOLUCION. ORGANIZACIÓN. REALIZACIONES.

 

01.- Los yungas.

Evolución del pueblo tallán.

02.- El territorio tallán: procedencia

¿Fue Mec Nom el fundador de los tallanes?

03.- La nación tallán o tallanca.

04.- La influencia ecuatoriana.

05.- Origen de la voz tallán.

06.- La organización del pueblo tallán.

Las capullanas.

Los curacas

07.- Las ciudades.

Tumbes.

La ciudad fantástica de Pedro de Candia.

08.- Las viviendas.

09.- Fortalezas.

La fortaleza de Narihualá.

10.- Los templos.

Las huacas.

La mansión de las vírgenes del Sol.

11.- Los tambos.

12.- Los caminos.

13.- La agricultura.

El algodón.

Los restos de canales tallanes en el Chira.

 

La mansión de la vírgenes del Sol. 

Virgen del sol

En la casa de las escogidas o accllahuasi, vivían en perpetua virginidad las accllas o mamaconas.  

La mayoría de ellas eran de buen linaje sobre todo las del Cuzco, pero en general se trataba de doncellas de gran belleza y perfección, que eran escogidas públicamente cada tres años por los principales jefes regionales.   

Los incas tuvieron por costumbre, fundar Accllahuasis en los pueblos principales, siendo los más modestos de 100 doncellas. Los de la región Piura-Tumbes fueron de 200 mamaconas, pero en la ciudad quiteña de Tumebamba el Accllahuasi fue de 600 vírgenes. 

Dentro de la aasa de las escogidas, había varias clases de ellas. Las destinadas al Sol o al Inca el que era su representante, constituía la primera categoría. Luego había otras que llegaban a cierta edad destinadas a los más nobles del imperio que habían destacado en algo. Una tercera clase podían al salir ser casadas con cualquier hombre, siempre con la autorización del padre y del curaca. 

Las accllas eran escogidas cuando tenían 8 ó 10 años. Unas salían a los 15 ó 17 años, pero otras quedaban a perpetuidad. 

Vírgenes del sol en obra teatral actual

Se dedicaban dentro de recinto al accllahuasi a labores de tejidos y a la horticultura. Una gran cantidad de porteros castrados las cuidaban.    

Alguna veces la accllas destinadas al Sol, salían encinta y los sacerdotes a cuyo cargo estaba el ceremonial religioso en esas casas de recogimiento, hacía correr la voz de que habían concebido del Sol. Pero cuando una acclla quebrantaba el voto de castidad con un hombre cualquiera, tanto ella como el fruto de los amores prohibidos eran condenados a muerte. El autor del embarazo era aseatado o colgado cabeza debajo de un árbol y quemado vivo. 

La accllas llevaban un régimen de clausura, sin contacto con el mundo exterior, pero si Pizarro y los suyos pudieron visitar la casa de las escogidas en Tumbes fue por que se les creía personajes semi-divinos. 

Muy diferente fue el comportamiento del capitán de Atahualpa que en Caxas recibió a Soto y para congraciarse con él sacó a las accllas del convento, las formó en la plaza y permitió a los españoles escoger las que quisieran. Se trató sin duda de un acto sacrílego a los ojos de los indios, pero que al descreído capitán parecía no importarle mayormente ya que se trataba de un culto proveniente de los Incas cuzqueños a los cuales combatían.        

Virgen del sol

Tumbes tuvo un acc

llahuasi y posiblemente también Poechos. Fuera de la zona tallán los hubo en Huancabamba y Caxas, y es casi seguro que igual ocurrió con Ayabaca. 

Los accllahuasis eran lugares cómodos y amplios. Las accllas dormían en grupos, en cuartos de grandes dimensiones, sin quitarse la ropa. Habían baños con cuartos para desvestirse y guardar los vestidos en forma tal que se aseguraban la privacidad del acto de bañarse.  

Para Garcilaso el término de mamacuna se le daba sólo, a la virgen de edad avanzada, o sea mujer que hace el oficio de madre, o maestra de novicias. Dice este mismo cronista, que jamás una acclla de la categoría alta o sea destinada al Inca, podía ser dada a ningún noble o guerrero, por importante que fuere.